jueves, 28 de febrero de 2013

Último capítulo.

Suena el despertador
Carlota da un respingo.
–No, no puede ser– se dice.
–Parecía todo tan real. ¿Ha sido un sueño? Imposible.
Sale corriendo de la cama, llega al pequeño calendario que tiene detrás de la puerta. Domingo.
Mira el reloj. Las siete de la mañana.
Sí, todo ha sido un sueño.
Carlota se quiere morir. Nunca antes había sido tan feliz. Ahora se da cuenta de que todo era un sueño.
–Ya decía yo que Carlota no está hecha para ser feliz–Se dice ella misma.
Va al baño, se hace una coleta, desayuna, coge a Max y se va a pasear con su gran dálmata.
Cuando llega a un parque parecido al de su sueño, sonrie y se dice "¿Por qué no?" sale corriendo tirando de Max.
Llega a los arbustos. Es raro, ella nunca había estado ahí, sin embargo, son exactos a los de su sueño. Su mejor sueño.
De repente, Max ladra, una gata sale de los arbustos. A Carlota se le para el corazón. Pasan los tres segundos más largos de su vida. Aparece el, Sergio, su Sergio. Idéntico al de su sueño.
–Sergio, ¿Verdad?–Dice ella.
–Si, ¿Como lo sabes?–Pregunta el extrañado.
–¿Me dejas que te invite a un café en la cafeteria de aquí al lado para que te lo explique todo?
–Bueno, no te conozco.
–Por favor.
–Está bien, está bien. Vamos.
Carlota sonríe.
Salen del parque con una gran historia por delante.

                                            FIN.

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